La ruta integral en casos de violencia es un enfoque fundamental y esencial para abordar de manera adecuada y efectiva las situaciones de violencia que afectan a las personas y comunidades. Esta ruta se basa en un conjunto coordinado de acciones y servicios que involucran a diferentes actores y sectores, con el objetivo de proteger a las víctimas, prevenir futuros casos de violencia y garantizar la justicia y el apoyo necesario para las personas afectadas.